Mostrando entradas con la etiqueta tinta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tinta. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2015

Y ella volando sola

Otra vez solo. Otra vez tú. Así está mejor. Así es como tiene que ser. Simplemente no naciste para compartir tu vida con otra persona. Eso es para otros, para los que saben amar. Tú solo sabes escribir.

Sabes que la soledad te viene bien. Ella te ha moldeado y te ha hecho escritor. Hoy eres quien eres gracias a la soledad.

En compañía se estaba bien. La querías. Sí, la amabas. Como diría Neruda: "Cómo no amar sus grandes ojos fijos."

Pero era todo demasiado irreal, ese no eras tú. Tú eres el de los poemas, ya sabes; el que le escribe a medianoche, el que no tiene más consuelo que su pluma. De todas formas ella no iba a ser feliz a tu lado. ¿Qué podías ofrecerle sino nostalgia? No te merecías irte todas las noches a la cama con una amazona.

Otras vez solo vuelves a ser tú. Vuelves a la normalidad, vuelves a ser el de antes, vuelves a ser el de siempre. Solos tú y tu soledad. Y ella volando sola lejos de ti, entre tinta y papel.

viernes, 27 de febrero de 2015

Oda a mi pluma

Es fría y maravillosa como tú. Su rectitud me recuerda a tus labios. Yo la tomo entre mis manos y siento como el calor de tu piel pasa a mis dedos. Cuando estamos a solas construimos fantasías. Por ejemplo, yo la tomo suavemente y los dos nos deslizamos rozando las sábanas y tatuando de azul el papel. A veces, cuando ella descansa yo te sigo soñando en sueños de tinta y carne. Yo la guardo como guardo tus besos, como abrazo tu cuerpo, frío, recto, y de plata.