Me gustas tú en toda tu completa existencia,
tú en cada gesto, tú en cada pelo, tú en cada sílaba,
tú en cada mirada. Tú etérea y entera toda tú,
como si fueras una parte indivisible del cosmos.
Por eso a mí me gustas tú y no otra,
porque si fueses otra no me gustarías,
porque me gustas demasiado
como para no gustarme,
porque te quiero demasiado
para que me pueda gustar otra
que no seas tú.



