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martes, 22 de septiembre de 2015

Se va

Se va. La ves marchar, se aleja y sabes que la pierdes hasta quién sabe cuando. Y entonces ese desasosiego, ese extraño desprendimiento del alma, esa pérdida eterna y momentánea. Tú solo frente a tu inmensidad porque ella se lo ha llevado todo. Se ha llevado su olor, su risa, sus ojos, y a ti. Tú también te has ido con ella y a cambio te ha dejado ese fantasma de pie que espera a que el mundo se pare. Sólo te queda su silueta recortándose en la lejanía hasta que desaparece, hasta que la pierdes, hasta el fin.

Se va llevándose una parte de tu todo, justo esa parte que más necesitas, esa con la que sueñas y te ilusionas; porque ella guarda todos los trocitos de tu corazón aunque no vaya a juntarlos nunca, y tú ya la empiezas a echar de menos desde que llega. Será que sin su presencia no estás entero, será que cuando se marcha un poquito de ti siempre se va con ella.

domingo, 16 de agosto de 2015

Niña

Quién te hizo niña,
tan viva, tan risueña,
tan tuya.

Quién puso en ti
todo aquello,
puro, hermoso,
y sagrado.

Quién no lo sé,
mas se yo
que aquí arriba
donde hiela
y nunca se ve
amanecer,
cala más
tu alegría,
llora menos
el alma mía
y cual valiente
cobarde canalla,
me haces tú
estremecer...

jueves, 16 de abril de 2015

Protocolo

Todos cenando. Comentando banalidades. Risas de cortesía para comentarios precocinados. Y yo pendiente de ti. Acariciándote con mi silencio. Observando el pliegue de tus labios al sonreír. Qué me importará a mí todo ese protocolo. Yo quiero que suene la música y sacarte a bailar. Quiero preguntarte tu nombre. Quiero dejar de mirarte y pasar a agasajarte como un idiota que sabe que ha encontrado a una chica demasiado buena para él. Qué me importará a mí todo este protocolo. En todo este mar de murmullos ininteligibles me quedo con tu cabellera oscura y con las cuatro miradas furtivas que nos hemos regalado.

Volverte a escribir

Estúpido de mí vuelvo a escribirte. Tú, que ya no te acuerdas de mí, que habrás olvidado hasta mis manos...

En mi delirio a menudo imagino como hubiese sido mi vida contigo. Pienso como sería encontrarte despeinada cada mañana. Como sería compartir mi vida con una diosa de ojos oscuros.

Vuelvo a escribirte como el niño que corre asustado a las faldas de su madre, como el vagabundo que no encuentra cobijo, como un pájaro que esquiva la lluvia. Qué tendrán tus mejillas que enloquecen a mis labios. Qué tendrá tu perfume...


Estúpido de mí vuelvo a escribirte. Vuelvo al punto de partida, vuelvo a acostarme en tu pecho, vuelvo a tu boca. Vuelvo a ser quién fui. Ese loco extraño, ese bufón, esa rama quebradiza, ese que te quiso, ese que te quiere, ese de la risa nerviosa, ese al que le quedaban mal todos los trajes. Así me quisiste, así no me quieres. Estúpido de mí que te idolatra. Estúpido de mí que vuelve a escribirte.