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viernes, 27 de noviembre de 2015

27 de noviembre

Será para siempre,
amor, será sin ti.
Ya no más tú.
Madrugar, qué
triste rutina,
tan duro pensar
que ya no estás.
No más saludos,
no más, ya nada
de ti. Ahora
quién será.

Ahora sin ti,
si nada.
No todo, la nada,
y para siempre,
qué frío,
sabíamos
que llegaría el invierno. 
Qué frío.

De pesar mis manos
tiritan, como 
fulgores del cielo,
como llamas,
brasas extintas
que se consumen
ausentes,
de ausencia se 
agitan y me duelen.

¡Qué frío, amor,
qué frío!
Nunca pensé
verte ir tan
pronto,
qué duro,
sonrisa de azúcar,
este veintisiete
de noviembre.

domingo, 19 de julio de 2015

El último autobús

Y ahora te vas y me dejas así, esperando al último autobús que pase por la parada vacía que me has dejado en el pecho, aguardando a que algún día la Luna quiera que nos encontremos bajo su triste resplandor, refugiados de miradas indiscretas.

Ahora te vas y me dejas así, con este abrigo de penas y soledades que me regalaste, siendo la única pasajera de esta "ruta a ninguna parte", creyendo que aún existes en algún sitio, creyendo que tu calor me rescatará de este invierno... Sabiendo que no vendrás, que he perdido el último autobús que podía sacarme de la trampa de melancolía que dejaste en mi alma.

viernes, 20 de marzo de 2015

Nostalgia

Nostalgia del invierno,
nostalgia de ti.
Nostalgia de tu calor,
de tu corazón helado,
de tus "me quieres",
de tus "no valgo nada".

Carámbano de hielo,
despiadada mujer,
fría y malvada.

Siento nostalgia de ti,
de tus palabras de arpía,
de tus labios rojos,
de tu cuerpo cálido.

Nostalgia de invierno,
de frío, de viento, 
del fuego de tu pecho,
de ti,
del edén de tu centro...

miércoles, 11 de marzo de 2015

La lluvia se posa

Le escribo a todo lo que no tengo. A ese frescor tuyo en primavera, al calor de tu invierno, a los otoños de humedad y calma.

Junto a ti la lluvia se cae distinta, como unos dedos maestros cayendo con delicadeza sobre las teclas de un piano.

Tú y yo somos de mundos distintos. Tú sabes a rocío, y yo a hierro y a metal corroído. En un mundo irreal seríamos compatibles, en un mundo de invierno y noches heladas donde sólo tuviésemos mi fuego y tu fuego.

En un mundo imposible tal vez me querrías, me amases, y después me echases de menos. Yo no puedo quererte, serías demasiado. Me gusta más llenarte de besos.


Junto a ti la lluvia cae distinta, el otoño es nuestro, y el tiempo es menos tiempo.

jueves, 26 de febrero de 2015

Sin ti no soy poeta

Me gustaría que todo volviese a ser como antes, cuando yo era tu loco y tú te dejabas querer. Entonces yo aspiraba a inundar tu alma de versos, y a soñarte cada día un poco más. Ahora dices que el invierno es duro, y yo te digo que sin ti incluso la primavera es un carámbano de hielo. Tal vez sea porque somos de mundos distintos, porque contigo era más fácil, porque sin ti no soy poeta.