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domingo, 11 de octubre de 2015
Los hombros más puros...
Aquellos eran los hombros más puros de la raza humana. Bronce en la cúspide redondeada, canela a media altura, y después, toda una cascada café hasta los brazos, hasta el codo, hasta las manos. Era todo ella una espléndida maravilla de piel tostada. Mudo e indefenso sólo podía deleitarme. Eran todas para mí aquellas dos inigualables piezas de fruta femenina, aquel exquisito conjunto de carne.
viernes, 9 de octubre de 2015
Boquita de plata
Ya no está
la niña
de caramelo,
se ha ido
la sonrisa
de primavera,
el ángel
avellana.
Ya se fue
con sus ojitos
vivos,
se marchó con
su piel de canela,
se perdieron
sus pétalos amarillos.
Aquí ya sólo
queda pasto;
ni lluvia, ni mar,
ni luz, ni cielo;
sólo el mundo
extinguiéndose
y horas amargas,
sin la boquita
de plata,
sin la niña
de caramelo.
viernes, 25 de septiembre de 2015
Estrellita
Esa de oro y de bronce
la de piel de canela
y chocolate.
Yo la veo
como un sueño
de almendras,
como un regalo
de caramelo.
Estrellita
de ojos vainilla,
ninfa castaña...
Color de otoño
y de ocaso,
cómo te pareces
a la primavera,
ángel avellana.
sábado, 22 de agosto de 2015
Risueña niña preciosa...
De canela, niña,
eres de canela,
eres estrella, niña,
eres estrella.
Como una muñequita
que mueve los ojos,
como una princesa
con su vestidito
turquesa.
Como caminas
y te mueves
con soltura,
así como tú eres
y tu sonrisa,
eres un monumento
a los angelitos
del cielo.
De canela, niña,
eres de canela.
Como el mar que
busca la orilla,
así como tu miras,
y esa consentida
naricilla tuya,
coqueta como tú
y tus labios
de purpurina,
como esos besos
de fresa
que te robaría
a racimos.
Yo me comería
toda tu piel,
risueña niña
preciosa
de estrellas
y de canela.
viernes, 14 de agosto de 2015
Piel de canela
A tus ojos de almendra
y a tu piel de canela,
a tus ganas de reír
y a esa fuerza
con la que me abrazas.
A ti, niña risueña,
niña de luz,
niña de ojos vivos.
A ti que ríes
cuando callas,
que brillas
cuando todo está perdido.
Niña
de ojos de almendra,
contigo hasta el infinito,
me mudaría
a tu piel de canela.
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