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lunes, 2 de noviembre de 2015

Calíope

Calíope,
qué bien me suenas.
Se escuchan
a las olas
y a la espuma
en esa piel tuya,
canta el mar,
cantan tus ojos;
sueño y cielo
se escapan
de esa boca.

Calíope
que tan bien
me suenas,
música de
campanillas dulces;
Calíope
de todo lo bueno,
qué bonita
te oyes hasta
callando
en tu
murmullo
de nubes.

viernes, 23 de octubre de 2015

Todo

Estrellita,
niña de caramelo,
muchacha de canela,
princesa de vainilla,
ángel avellana;
qué linda eres
sonrisa de azúcar,
ojitos vivos,
dicen que te
envidia la Luna.
 
Yo creo que eres
un sueño castaño,
cálida y suave
como un atardecer
de verano.
 Brisa maravillosa,
encanto de mil primaveras,
mujer de cielo, sol, y fresa.

lunes, 12 de octubre de 2015

Niña de caramelo

Niña 
de caramelo,
sueño de azúcar,
te eligiría a ti
si la vida pudiese 
comerse;
más dulce que tú
ni la Luna.
Cascada 
de mermelada,
tú llegas y se
hace de chocolate
la tarde,
un saludo,
y las mañanas
saben a nata.
Sirope de menta,
crema de fresa helada.
Eres un postre
de sonrisas.
Niña 
de caramelo
eres todo eso
que da sabor
a la vida.

jueves, 8 de octubre de 2015

Pétalo Amarillo (II)

Pétalo Amarillo,
tan bonita
de colores,
pareces de jazmín
y rayitos de cielo,
manantial de luz,
eres un festival
de flores.

Si fueses verano
serías de brisa
y arena,
como el sol
que te despierta,
sueño dulce
de almendras,
como tu sonrisa
de primavera.

lunes, 5 de octubre de 2015

Es fácil

—¿Te veré mañana?

—No lo sé.

—¿No lo sabes?

—No.

—¿Y yo qué hago?

—No sé. También podemos vernos otra vez otro día.

—No, tiene que ser mañana.

—¿Por qué?

—Porque necesito verte todos los días.

—Bueno... no siempre se puede.

—¿Por qué sonríes?

—No sonrío.

—Sí lo haces. ¿Ves? Lo has vuelto a hacer... ¿Qué pasa si te digo que me encanta esa sonrisa?

—Nada.

—¿No pasa nada?

—No.

—Es posible, pero sonríes.

—Claro.

—Tienes una sonrisa de nata.

—Siempre dices esas cosas...

—Porque es la verdad.

—No, porque a ti te encanta inventarlas.

—Sí, es cierto, pero sin ti no podría.

—Están dentro de ti, si no fuese conmigo sería con otra.

—Tal vez... pero has sido tú, y eres tú la que está aquí ahora; de terciopelo como el material de los sueños.

—¡Esa te ha quedado fatal!

—Lo sé...

—No importa.

—¿Algún día me dirás que te gustan las cosas que te escribo? ¿O vas a dejar que siempre lo adivine?

—Me gustan. Me gustan todas.

—Amándote es fácil escribir cualquier cosa.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Estrellita

Esa de oro y de bronce
la de piel de canela
y chocolate.

Yo la veo
como un sueño
de almendras,
como un regalo
de caramelo.

Estrellita
de ojos vainilla,
ninfa castaña...

Color de otoño
y de ocaso,
cómo te pareces
a la primavera,
ángel avellana.

domingo, 31 de mayo de 2015

Tacones

El tiempo no pasa cuando te veo llegar con esos tacones negros. Entonces me detengo en toda la excelencia femenina de tu contorno, y me pregunto si eres real, de carne y piel, o si eres una suerte de nebulosa de magia que ha tomado forma humana.

Demasiado mortal para decir nada, me aparto y te dejo pasar fingiendo no mirarte. Pero mi mirada cae presa de ese vestido oscuro, y mis ojos traviesos recorren el sinuoso camino desde tu cadera a tus hombros. Entre medias descubro que no podrías ser más perfecta. La claridad de tu piel contrasta con tu cabello azabache, y tus ojos, pozos de incautos, tienen ese color almendra que termina de cubrirte de excelencia.

Yo mientras tanto, pobre mortal, sueño que te pregunto tu nombre y que éste me suena a vainilla y cerezas.

Y así te alejas. Te alejas y tu contoneo hipnótico, seductor y malicioso se burla de mí desde la distancia. Yo, que nada puedo hacer, me quedo como una estrella solitaria cuando amanece, esperando a que vuelvas a iluminar mi alma opaca con esa luz que regalas, esperando volver a encontrarte sobre esos tacones negros.

martes, 4 de noviembre de 2014

Tormentas y calmas.

Me gustan las páginas amarillas y tus ojos marrones; tu piel blanca, blanquísima, y tu pelo oscuro, oscuro. Sí, me gusta todo. Me gustas cuando estás callada y yo leo a tu lado, y tú sólo respiras, respiras y respiras. También cuando duermes y yo observo fascinado tu sueño; en silencio, siempre en silencio. Me gusta encontrar tu cuerpo entre un mar de sábanas. El deleite de mis dedos navegando sobre tu piel en calma. Y las tormentas... sí, las tormentas y las calmas.

sábado, 25 de octubre de 2014

La noche nos escucha

Me gusta hablar contigo. Cuando lo hago soy libre, la vida me pesa menos, y hasta respiro mejor. En tus oídos debo de sonar distinto, limpio, sin miedos, sin muros de amargura; sólo yo. Tú en los míos eres como la lluvia que resbala por los cristales: limpia, sana, cristalina y pura.

Pienso que la noche nos escucha y que cada estrella graba una palabra. A veces sueño que estás aquí, a mi lado, y que no necesitamos teléfono. A veces pienso que el mundo es demasiado cruel para que existas, y la vida demasiado imposible para que seamos.

domingo, 5 de octubre de 2014

El no aniversario

Hoy es nuestro no aniversario. Soñaré que te llevo al restaurante más caro de la ciudad. Ya he reservado mesa a las tres de la madrugada cuando el sueño es más profundo.

Pero antes quiero pasar toda la tarde contigo. Pasaré a imaginarte a eso de las cinco. Pestañearé y estaremos en el parque. Entonces supongo que buscaremos un sitio tranquilo y nos tumbaremos sobre la hierba. Haré aparecer un árbol y bajo su sombra miraremos las nubes caprichosas de un día perfecto. Después tomaremos un helado. Los que venden en el parque sólo son de fresa, chocolate, y vainilla; pero siempre puedo hacer que tengan también el de caramelo, tu favorito.

Por la noche te pondrás ese vestido verde tan bonito que nunca pude regalarte y sentiré lo que he sentido tantas veces cuando sueño que te tomo de la mano.


La noche de nuestro no aniversario quiero que sea perfecta. Quiero soñarlo a lo grande y estar contigo desde que cierre los ojos hasta que los abra.