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jueves, 19 de noviembre de 2015
Todo, nada.
Qué me importará a mí. Qué me importará que sea estúpido, que no tenga sentido, absurdo y gratuito. Qué me importará si no me hace falta más, si no necesito más, qué importará lo que me digan, qué sabrán ellos de todo lo que te amo, qué sabrán ellos de toda esta locura. Qué sabrán, cómo puede saberse. Cómo se puede pretender conocer lo ilógico, lo inalcanzable, eso que te recorre por dentro y te abrasa las entrañas. Qué importará que nada sirva de nada, que importará lo maravillosamente estúpido que sea todo, qué importa si cuando te miro ya puede acabarse ahí el mundo. Con todo lo que te amo, que puede importarme que no me ames.
martes, 6 de octubre de 2015
Pétalo Amarillo
Pétalo Amarillo, anoche me acosté soñando que aparecías. Si supieses lo
que me encanta tu piel, tu nariz, tu boca, tu carita... Me gustas más de
lo que te he dicho. No puedes ni imaginar lo falso que he sido. Todo lo
que te dije que te quería era muchísimo más. Mentí y miento siempre,
Pétalo Amarillo, total y siempre mentiroso de mí. Yo que te quiero a
mares, yo que te abrazo a ríos, yo que te colmo de falsedades, hoy me
duermo soñando contigo. Falso como soy para no decirte que desespero y
que te amo más de lo que abarcan mis brazos, que te sueño con fuerza,
que te amor, que te cielo, que te tierra, que te viento, que te agua,
que te fuego.
lunes, 5 de octubre de 2015
Las dos partes de ti
Lo que eres y lo que no eres, lo que me das y no me das; así yo disfruto las dos cosas, las dos partes de ti. Esa es la única manera de tenerte toda, de saber que estás, como hoy que necesito de ti, que necesito que aparezcas, de alguna manera, pero que aparezcas. Tú, que no sé si lees los que te escribo, que eres tan brillante como inalcanzable. Hoy, ahora necesito de ti como ayer, como mañana, como siempre que no estás y yo necesito que estés, y que no me faltes. Lo que eres y lo que no, todo lo que me das y dejas de darme. Todo lo que eres lo tomo y lo tengo guardado, saboreando el poco todo de ti que me llega; tú que eres, existes, y pasas; yo que te tengo, así como yo te amo, así como no me amas.
domingo, 29 de marzo de 2015
Tu canalla
-¿Qué haces?
-Te miro.
-¿Por qué?
-¿Qué pasa, no puedo mirarte?
-¿A qué viene esa sonrisa?
-Tú también sonríes...
-Sí, pero el que me miras eres tú.
-¿Y qué? Te miro porque me gustas.
-¿Y por qué sonríes?
-No sé, tal vez porque te amo.
-¿Y por eso sonríes de esa forma?
-Sí.
-Eres un idiota.
-Sí, tal vez... puede que lo sea.
-¿Siempre te vas a quedar así después de que hagamos el amor?
-¿Acaso no puedo?
-¡Ey, no te rías!
-¿Y tú porqué te acercas?
-Yo no me acerco. Eres tú el que quiere besarme.
-Yo no quiero besarte.
-¡No seas mentiroso!
-Lo estás deseando desde que abriste los ojos.
-¿Y cómo estás tan seguro?
-Porque desde aquí se te escucha el corazón.
-¡Qué gracioso! Te ha quedado muy poético, ¿sabes? Pero he escuchado mucho mejores.
-¡Qué presumida eres!
-Y tú que canalla.
-Tu canalla.
-Eso es lo que tu quisieras.
-Princesa, eso es lo que los dos queremos.
-Te miro.
-¿Por qué?
-¿Qué pasa, no puedo mirarte?
-¿A qué viene esa sonrisa?
-Tú también sonríes...
-Sí, pero el que me miras eres tú.
-¿Y qué? Te miro porque me gustas.
-¿Y por qué sonríes?
-No sé, tal vez porque te amo.
-¿Y por eso sonríes de esa forma?
-Sí.
-Eres un idiota.
-Sí, tal vez... puede que lo sea.
-¿Siempre te vas a quedar así después de que hagamos el amor?
-¿Acaso no puedo?
-¡Ey, no te rías!
-¿Y tú porqué te acercas?
-Yo no me acerco. Eres tú el que quiere besarme.
-Yo no quiero besarte.
-¡No seas mentiroso!
-Lo estás deseando desde que abriste los ojos.
-¿Y cómo estás tan seguro?
-Porque desde aquí se te escucha el corazón.
-¡Qué gracioso! Te ha quedado muy poético, ¿sabes? Pero he escuchado mucho mejores.
-¡Qué presumida eres!
-Y tú que canalla.
-Tu canalla.
-Eso es lo que tu quisieras.
-Princesa, eso es lo que los dos queremos.
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