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lunes, 9 de noviembre de 2015

De chatarra

Y yo sigo aquí, este saco de huesos vapuleado por tu boca, por tus ojos cristalinos, por tu presencia tibia de brasas en la noche. Sigo aquí, dejándome arrebatar el alma todas las veces que quieres. Y tú como si no te importara, y tú como si no la quisieras. Pero con ella te quedas igual, con ella te quedas al fin, aunque no te sirva para nada; ni a mí tampoco. ¡Quédatela, te la regalo! Ya que vas a venir a arrancarme todas las veces un pedacito de ella, prefiero que te la lleves toda ahora. Llévatela y déjame desnudo al fin, sin la única protección que tenía ante la clara sonrisa tuya. No me importa, ya no. Yo seguiré aquí, este inerte saco de huesos, sin alma, sin vida, sin ti.

martes, 6 de octubre de 2015

Pétalo Amarillo

Pétalo Amarillo, anoche me acosté soñando que aparecías. Si supieses lo que me encanta tu piel, tu nariz, tu boca, tu carita... Me gustas más de lo que te he dicho. No puedes ni imaginar lo falso que he sido. Todo lo que te dije que te quería era muchísimo más. Mentí y miento siempre, Pétalo Amarillo, total y siempre mentiroso de mí. Yo que te quiero a mares, yo que te abrazo a ríos, yo que te colmo de falsedades, hoy me duermo soñando contigo. Falso como soy para no decirte que desespero y que te amo más de lo que abarcan mis brazos, que te sueño con fuerza, que te amor, que te cielo, que te tierra, que te viento, que te agua, que te fuego.

sábado, 3 de octubre de 2015

Desierto y sabana

Pasé toda la noche mirándola, simplemente viéndola respirar y dialogando con su respiración. Era tan rica despierta como dormida. En aquel momento se acababa de dar la vuelta y su pechos de caramelo ya no me apuntaban curiosos, ni su semblante sonriente de ninfa traviesa amenazaba con darme la vida eterna. Ahora de espaldas, con los brazos ocultos tras su cuerpo y la sábana por la cintura, yo tenía otra perspectiva de su monumento. Ahora su cuerpo desnudo me recordaba a la sabana, o tal vez al desierto, un desierto ondulante y siempre en cambio. Ahora deslizaba la vista por el mirador de su nuca y caía por todas las dunas de su cuerpo, notándola existir, latiendo viva, dibujándola con los ojos, amándola sin querer, sabiendo que era ella, la estrella con los ojos color miel, más brillante que había dormido en mi cama.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Gris

Gris hoy,
gris de mí,
como este mundo
de plástico.
No como tú,
de sueños y chocolate,
de luz y de jazmín.

Así languidece el día,
goce de ti,
bruma en la noche.

Yo, que nada quiero,
yo, que todo ansío,
ángel avellana,
yo que te espero,
tierna sonrisa,
lluvia de estrellas.

Muchacha de cobre,
ojos marrones,
ya llega el otoño,
a este mundo
de plástico.

domingo, 31 de mayo de 2015

Dos

Aquella noche me olvidé de todo. Que importaba ya nada. Éramos ella y yo, solo ella y yo, y el mañana no existía. Atrás quedaba todo. Atrás quedaban los pesares, sus miedos, mis tristezas. Ahora éramos dos personas nuevas. Y aquella noche, durante aquellos minutos en los que fue mía, en los que fuimos uno, ella me quiso sin saberlo, antes de abandonarme, antes de que volviésemos a ser dos.

jueves, 16 de abril de 2015

Adiós

Bueno, era inevitable. Sabías que iba a pasar. Tarde o temprano ocurriría. Después de todo, quién eras tú. Tú eras triste y débil. Ella no se merecía alguien así. Ella se merecía a alguien que la sacase a bailar, que la llevase al mar por la noche, que pudiera mirarla a los ojos sin sentirse inferior. Ahora se ha ido. Ahora será feliz. Tú debes seguir tu camino. Era inevitable y lo estabas esperando. No puedes culparla, ¡cómo hacerlo! Después de todo, quien eras tú. Ella se merecía a alguien que fuese más que versos.

sábado, 10 de enero de 2015

Así como eres

Te quiero princesa, y no me hace falta más. Ayer te vi llegar igual que la noche ve llegar a las estrellas. Estabas espléndida.

Me acordé de la primera vez que tus ojos se cruzaron con los míos, y de todas las noches de insomnio que le hemos regalado a nuestros cuerpos.

No necesito más que un poco de ti cada día; nuestras rutinas de caricias y el cotidiano deleite de tu presencia. Así somos perfectos complementos el uno del otro.

Te quiero así como eres princesa, y no me hace falta más.






lunes, 27 de octubre de 2014

Versos a medianoche

Quiero una musa
que acepte versos
a medianoche.
Quiero una maravilla
de ojos negros
y alma clara.
Ahora que el Sol
se esconde
más temprano
quiero encontrarte
donde la tarde
cambia de nombre
y el crepúsculo
se transforma
en noche.


domingo, 5 de octubre de 2014

El no aniversario

Hoy es nuestro no aniversario. Soñaré que te llevo al restaurante más caro de la ciudad. Ya he reservado mesa a las tres de la madrugada cuando el sueño es más profundo.

Pero antes quiero pasar toda la tarde contigo. Pasaré a imaginarte a eso de las cinco. Pestañearé y estaremos en el parque. Entonces supongo que buscaremos un sitio tranquilo y nos tumbaremos sobre la hierba. Haré aparecer un árbol y bajo su sombra miraremos las nubes caprichosas de un día perfecto. Después tomaremos un helado. Los que venden en el parque sólo son de fresa, chocolate, y vainilla; pero siempre puedo hacer que tengan también el de caramelo, tu favorito.

Por la noche te pondrás ese vestido verde tan bonito que nunca pude regalarte y sentiré lo que he sentido tantas veces cuando sueño que te tomo de la mano.


La noche de nuestro no aniversario quiero que sea perfecta. Quiero soñarlo a lo grande y estar contigo desde que cierre los ojos hasta que los abra.