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martes, 6 de octubre de 2015

Pétalo Amarillo

Pétalo Amarillo, anoche me acosté soñando que aparecías. Si supieses lo que me encanta tu piel, tu nariz, tu boca, tu carita... Me gustas más de lo que te he dicho. No puedes ni imaginar lo falso que he sido. Todo lo que te dije que te quería era muchísimo más. Mentí y miento siempre, Pétalo Amarillo, total y siempre mentiroso de mí. Yo que te quiero a mares, yo que te abrazo a ríos, yo que te colmo de falsedades, hoy me duermo soñando contigo. Falso como soy para no decirte que desespero y que te amo más de lo que abarcan mis brazos, que te sueño con fuerza, que te amor, que te cielo, que te tierra, que te viento, que te agua, que te fuego.

sábado, 3 de octubre de 2015

Desierto y sabana

Pasé toda la noche mirándola, simplemente viéndola respirar y dialogando con su respiración. Era tan rica despierta como dormida. En aquel momento se acababa de dar la vuelta y su pechos de caramelo ya no me apuntaban curiosos, ni su semblante sonriente de ninfa traviesa amenazaba con darme la vida eterna. Ahora de espaldas, con los brazos ocultos tras su cuerpo y la sábana por la cintura, yo tenía otra perspectiva de su monumento. Ahora su cuerpo desnudo me recordaba a la sabana, o tal vez al desierto, un desierto ondulante y siempre en cambio. Ahora deslizaba la vista por el mirador de su nuca y caía por todas las dunas de su cuerpo, notándola existir, latiendo viva, dibujándola con los ojos, amándola sin querer, sabiendo que era ella, la estrella con los ojos color miel, más brillante que había dormido en mi cama.

martes, 4 de noviembre de 2014

Tormentas y calmas.

Me gustan las páginas amarillas y tus ojos marrones; tu piel blanca, blanquísima, y tu pelo oscuro, oscuro. Sí, me gusta todo. Me gustas cuando estás callada y yo leo a tu lado, y tú sólo respiras, respiras y respiras. También cuando duermes y yo observo fascinado tu sueño; en silencio, siempre en silencio. Me gusta encontrar tu cuerpo entre un mar de sábanas. El deleite de mis dedos navegando sobre tu piel en calma. Y las tormentas... sí, las tormentas y las calmas.

domingo, 5 de octubre de 2014

El no aniversario

Hoy es nuestro no aniversario. Soñaré que te llevo al restaurante más caro de la ciudad. Ya he reservado mesa a las tres de la madrugada cuando el sueño es más profundo.

Pero antes quiero pasar toda la tarde contigo. Pasaré a imaginarte a eso de las cinco. Pestañearé y estaremos en el parque. Entonces supongo que buscaremos un sitio tranquilo y nos tumbaremos sobre la hierba. Haré aparecer un árbol y bajo su sombra miraremos las nubes caprichosas de un día perfecto. Después tomaremos un helado. Los que venden en el parque sólo son de fresa, chocolate, y vainilla; pero siempre puedo hacer que tengan también el de caramelo, tu favorito.

Por la noche te pondrás ese vestido verde tan bonito que nunca pude regalarte y sentiré lo que he sentido tantas veces cuando sueño que te tomo de la mano.


La noche de nuestro no aniversario quiero que sea perfecta. Quiero soñarlo a lo grande y estar contigo desde que cierre los ojos hasta que los abra.