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viernes, 14 de noviembre de 2014

Piernas de mármol

Cuántas veces habré ido y vuelto de ese cuerpo. De esas piernas de mármol y de ese centro infinito. Me gusta olvidar nuestros nombres mientras nos fundimos. Saber que en alguna parte de mí empiezas tú, y que tú acabas justo donde empiezo yo. Ir y volver de ti me recuerda a nosotros, a dos segundos de amor y a toda una eternidad de amargura. Eres de mármol, toda, entera; con suaves betas de indolente frialdad. Cuántas veces habré ido y vuelto de esas piernas de mármol y de ese centro infinito.






sábado, 25 de octubre de 2014

La noche nos escucha

Me gusta hablar contigo. Cuando lo hago soy libre, la vida me pesa menos, y hasta respiro mejor. En tus oídos debo de sonar distinto, limpio, sin miedos, sin muros de amargura; sólo yo. Tú en los míos eres como la lluvia que resbala por los cristales: limpia, sana, cristalina y pura.

Pienso que la noche nos escucha y que cada estrella graba una palabra. A veces sueño que estás aquí, a mi lado, y que no necesitamos teléfono. A veces pienso que el mundo es demasiado cruel para que existas, y la vida demasiado imposible para que seamos.